La receta que compartimos con vosotros es de un dulce muy popular en todo el Norte de Africa y paises musulmanes del Mediterráneo. En este caso las hemos rellenado de pasta de dátiles pero podríais encontrarlas rellenas con cualquier fruto seco, en función de la temporada. Son muy consumidas durante las festividades religiosas. La receta es muy sencilla y su sabor a mezcla de especias es perfecto. Os recomendamos que las acompañéis con un té moruno para disfrutarlas de verdad.

 

Ingredientes

• 250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
• 1 vaso de azúcar glas
• 2 yemas de huevo
• 4 gramos de levadura química en polvo
• 1 cuchara grande de azúcar avainillado
• Harina

Para el relleno

• 120 gramos de pasta de dátil
• 2 cucharas grandes de sésamo tostado
• Unas gotas de agua de azahar
• Azúcar glas

Elaboración

Primero preparamos la pasta de dátil. El día anterior ponemos en agua los dátiles y los dejamos a remojo durante 24 horas para que hidraten. En un procesador de alimentos (batidora, vaso, thermomix) los dátiles picados con el sésamo y el agua de azahar y y u poco (muy poco, del agua de remojo). pasamos por el procesador hasta obtener una pasta. Seguramente tendréis que ir abriendo el vaso y remover con una espátula hasta conseguir una masa uniforme. Si está demasiado dura, podemos poner un poco de mantequilla para ablandarla.

En un recipiente hondo mezclamos la mantequilla, el azúcar glas, el azúcar avainillado y las yemas de huevo. Mezclamos bien. Añadimos la levadura y la harina poco a poco hasta obtener una masa homogénea y fácilmente manipulable y que no se pegue en las manos.

Cogemos porciones de masa con las manos y hacemos bolas del tamaño de una nuez. Con el dedo, hacemos un agujero en el centro y metemos un poco de pasta de dáti, cubriendolo con la masa.

Cuando tengamos todas las galletas hechas, las metemos al horno en una bandeja con papel de horno a 200 grados hasta que adquieran un color dorado, aproximadamente 7 minutos, depende del horno.

Dejamos enfriar y preparamos un te moruno para disfrutarlas. Son una delicia